
viernes, 1 de febrero de 2008
Trabajo, trabajo, trabajo
Tipa: ¿Te ha costado mucho encontrarnos?
Yo misma: No, no tengo miedo a las alturas.
Así comenzó mi maravillosa andadura en mi actual trabajo. Yo, sorda perdida y empanada de la vida, contesté esa gran frase a la mujer que iba a decidir si valía la pena o no para el puesto. Me di cuenta segundos después de lo que me había preguntado realmente (a veces me pasa, estoy en mi mundo y no oigo nada hasta que lo oigo repetido en mi cabeza momentos después), pero ya era demasiado tarde para corregirme. En ese instante comprendí por qué me había puesto esa cara tan rara al contestar...
Y caí aquí, donde estoy sentada ahora mismo, una empresa importante, un puesto que no está mal, pero que no me interesa en absoluto. No es el tipo de trabajo que quiero hacer realmente, pero mientras me centro un poquito (que llevo un año largo algo desbocada), creo que me vendrá bien ahorrar en condiciones y decidir qué narices quiero hacer con mi vida.
Tengo tanto tiempo libre en el trabajo que me he puesto a traducir para ONG's Trastornada? tal vez, pero solidaria, oye.
Por primera vez en mi vida, una compañera de trabajo se ha dado cuenta de mis tendencias de invertida. Mi sorpresa fue mayúscula cuando un día hablando del ambiente y esas cosas, me dice:
Compañera (alias Rappel): Unaquecamina, no te ofendas, pero cuando te conocí, pensé que eras lesbiana.
Toma ya!!! Qué pasó? Que me dio la risa y se lo confirmé, en fin, cosas que le pasan a una.
Ahora Compañera Rappel, me tiene hasta el mismísimo higo. Al pasar tantas horas juntas, entablamos una relación de pseudoamistad y no me deja vivir. Sólo habla de trabajo, se pone ¿celosa? cuando le hablo de mi mujé y siempre tiene que estar por encima, ser más graciosa, más guapa y más lista que yo. Se supone que es hetero, pero con ese grado de locura, voto por lesbiana recién estrenada (o algo peor, una hetero obsesiva).
Tengo por casijefa a una mujer que ya pasó los cuarenta hace tiempo y que es más fea que pegarle un padre. Es una borde, maleducada con quien quiere y tiene un poder que nadie alcanza a entender ya que su puesto no es de los más relevantes. Sin embargo, a mi me trata como a una hija, a veces me da miedo...por qué me trata bien a mi y con los demás es una arpía? Misterio sin resolver...
Mi jefe jefe es un cincuentón que hace lo que le da la gana. Siempre se pasea en silencio por la oficina con una mano en los riñones y echado hacia delante (cual embarazada en avanzado estado de gestación). Hace unos días le pillé fumando en su despacho. Se puso tan nervioso que parecía que le había pillado su madre y yo tuve que contenerme para no soltar una carcajada mientras le consultaba unas cosas…Estos hombres de hoy en día…son unos blandos!!
Ay, qué vida esta…
Yo misma: No, no tengo miedo a las alturas.
Así comenzó mi maravillosa andadura en mi actual trabajo. Yo, sorda perdida y empanada de la vida, contesté esa gran frase a la mujer que iba a decidir si valía la pena o no para el puesto. Me di cuenta segundos después de lo que me había preguntado realmente (a veces me pasa, estoy en mi mundo y no oigo nada hasta que lo oigo repetido en mi cabeza momentos después), pero ya era demasiado tarde para corregirme. En ese instante comprendí por qué me había puesto esa cara tan rara al contestar...
Y caí aquí, donde estoy sentada ahora mismo, una empresa importante, un puesto que no está mal, pero que no me interesa en absoluto. No es el tipo de trabajo que quiero hacer realmente, pero mientras me centro un poquito (que llevo un año largo algo desbocada), creo que me vendrá bien ahorrar en condiciones y decidir qué narices quiero hacer con mi vida.
Tengo tanto tiempo libre en el trabajo que me he puesto a traducir para ONG's Trastornada? tal vez, pero solidaria, oye.
Por primera vez en mi vida, una compañera de trabajo se ha dado cuenta de mis tendencias de invertida. Mi sorpresa fue mayúscula cuando un día hablando del ambiente y esas cosas, me dice:
Compañera (alias Rappel): Unaquecamina, no te ofendas, pero cuando te conocí, pensé que eras lesbiana.
Toma ya!!! Qué pasó? Que me dio la risa y se lo confirmé, en fin, cosas que le pasan a una.
Ahora Compañera Rappel, me tiene hasta el mismísimo higo. Al pasar tantas horas juntas, entablamos una relación de pseudoamistad y no me deja vivir. Sólo habla de trabajo, se pone ¿celosa? cuando le hablo de mi mujé y siempre tiene que estar por encima, ser más graciosa, más guapa y más lista que yo. Se supone que es hetero, pero con ese grado de locura, voto por lesbiana recién estrenada (o algo peor, una hetero obsesiva).
Tengo por casijefa a una mujer que ya pasó los cuarenta hace tiempo y que es más fea que pegarle un padre. Es una borde, maleducada con quien quiere y tiene un poder que nadie alcanza a entender ya que su puesto no es de los más relevantes. Sin embargo, a mi me trata como a una hija, a veces me da miedo...por qué me trata bien a mi y con los demás es una arpía? Misterio sin resolver...
Mi jefe jefe es un cincuentón que hace lo que le da la gana. Siempre se pasea en silencio por la oficina con una mano en los riñones y echado hacia delante (cual embarazada en avanzado estado de gestación). Hace unos días le pillé fumando en su despacho. Se puso tan nervioso que parecía que le había pillado su madre y yo tuve que contenerme para no soltar una carcajada mientras le consultaba unas cosas…Estos hombres de hoy en día…son unos blandos!!
Ay, qué vida esta…
miércoles, 30 de enero de 2008
Quiero un amanecer tranquilo, un sol caliente sobre mi cuerpo, un verano incipiente, pereza desperezada, arrugarme como un crío para estirarme por completo momentos después, saltar la mediana sin caer de bruces, un empujoncito a tiempo, una mano cálida, que me abracen, encontrar el rumbo, soltarme sin miedo, conducir durante horas, llegar, quedarme, gritar, reír sin hora, que me mimen, cantar como una loca, seguir, recoger, aprender y equivocarme, tocar, escuchar y hablar sin articular palabra, confesar, desprenderme de aquello, perseguir un sueño, olvidarme de mí misma, no tomar en serio nada, bailar, cabecear, que me cocinen, tontear, besar, oír una película de fondo mientras me duermo en el sofá, ser consciente, ignorar, escribir, adoptar un perrito, cambiar de casa…y de trabajo, cuidar a mi gente, sonreír sin motivo, sentir eso, caminar, dormir, soñar…y despertar…
viernes, 11 de enero de 2008
El obispo de Cartagena crea brigadas de jóvenes para defender la fe en la calle
Creo que el título lo dice todo. Cuando ya pensaba que lo había visto todo y que nunca nos volveríamos tan tontos como los fundamentalistas católicos de EEUU, empieza la revolución de la fe. Por no llamarlo, la imbecilidad en grado supino de los amargados.
No me sorprende que los siervos de la iglesia digan o hagan barbaridades, lo que me sorprende es que haya gente dispuesta a seguirles el rollo como si tuvieran la verdad en su poder y todos los demás estuviésemos equivocados. De verdad que creo que en unos años esto irá de mal en peor y al final acabaremos todos como el rosario de la aurora.
Normalmente me resbalan este tipo de cosas, pero creo que he llegado a mi límite. Estoy cansada de que intenten coartar nuestras libertades por ser mujer y querer abortar, homosexual y querer vivir, hetero y no querer casarse, utilizar condón para evitar morir por culpa de un mal polvo… No deseo mal a nadie, no me gusta, pero esta gente hace que se me lleven los demonios (nunca mejor dicho) y les haría a todos sacar la mierda que esconden debajo de sus alfombras (que seguro que tienen y mucha) y la expondría a la vista de todo el mundo para que se sintieran acosados, despreciados y solos, muy solos. Me traen sin cuidado las religiones y quien las profese, pero si lo que casi todas las religiones tienen algo en común es que el respeto se prodiga pero no se tiene por lo que es diferente.
Por suerte, creo que los españoles estamos cada vez más hartos de esta gentuza y, aunque hay de todo, ya no dejamos que nos torturen con sus imbecilidades varias. Ahora hasta el obispín de las islas justifica acostarse con un menor, porque claro, ellos solitos lo provocan…por qué a esta gente no les meten un puro por el culo que se caigan de espaldas? A lo mejor les gusta. Por qué tenemos que soportar que digan lo que les dé la gana con total impunidad? Me gustaría que se organizara una concentración en contra de todos esos hipócritas y a favor de las libertades individuales. Iría si pensármelo dos veces y les daría un palmo de narices a esos desgraciados.
Sin embargo, estas cosas no hacen más que ratificarme en mis ideas, refuerzan mis argumentos y me crezco ante ellas. Es lo único bueno que saco de todo este embrollo eclesiástico.
¿Alguien se apunta a pagar con la misma moneda a estos malnacidos?
Por cierto, os animo a tod@s a apostatar. Que nunca más vuelvan a hablar en nuestro nombre.
No me sorprende que los siervos de la iglesia digan o hagan barbaridades, lo que me sorprende es que haya gente dispuesta a seguirles el rollo como si tuvieran la verdad en su poder y todos los demás estuviésemos equivocados. De verdad que creo que en unos años esto irá de mal en peor y al final acabaremos todos como el rosario de la aurora.
Normalmente me resbalan este tipo de cosas, pero creo que he llegado a mi límite. Estoy cansada de que intenten coartar nuestras libertades por ser mujer y querer abortar, homosexual y querer vivir, hetero y no querer casarse, utilizar condón para evitar morir por culpa de un mal polvo… No deseo mal a nadie, no me gusta, pero esta gente hace que se me lleven los demonios (nunca mejor dicho) y les haría a todos sacar la mierda que esconden debajo de sus alfombras (que seguro que tienen y mucha) y la expondría a la vista de todo el mundo para que se sintieran acosados, despreciados y solos, muy solos. Me traen sin cuidado las religiones y quien las profese, pero si lo que casi todas las religiones tienen algo en común es que el respeto se prodiga pero no se tiene por lo que es diferente.
Por suerte, creo que los españoles estamos cada vez más hartos de esta gentuza y, aunque hay de todo, ya no dejamos que nos torturen con sus imbecilidades varias. Ahora hasta el obispín de las islas justifica acostarse con un menor, porque claro, ellos solitos lo provocan…por qué a esta gente no les meten un puro por el culo que se caigan de espaldas? A lo mejor les gusta. Por qué tenemos que soportar que digan lo que les dé la gana con total impunidad? Me gustaría que se organizara una concentración en contra de todos esos hipócritas y a favor de las libertades individuales. Iría si pensármelo dos veces y les daría un palmo de narices a esos desgraciados.
Sin embargo, estas cosas no hacen más que ratificarme en mis ideas, refuerzan mis argumentos y me crezco ante ellas. Es lo único bueno que saco de todo este embrollo eclesiástico.
¿Alguien se apunta a pagar con la misma moneda a estos malnacidos?
Por cierto, os animo a tod@s a apostatar. Que nunca más vuelvan a hablar en nuestro nombre.
miércoles, 2 de enero de 2008
Adiós, 2007!!!
Quién me iba a decir a mí que la última noche de sábado del año la pasaría en una casa en un pueblo perdido de la Mancha, sin calefacción, ni agua caliente, ni cocina para freír un triste huevo...
Tras varias horas de camino y casi la mitad de él con una niebla insufrible, las dos deseábamos llegar cuanto antes a nuestro destino. Una vez dentro de la casa, aliviadas y algo cansadas, decidimos encender la calefacción y disponernos a hacer la cena que tan merecida teníamos, pero…no, no, nooo!!! La luz se fue varias veces y sólo conseguíamos mantenerla si apagábamos la caldera…y la cocina!! De lo contrario, estaríamos completamente a oscuras…
Lo que al principio se presentaba (al menos para mí) como un caos, se convirtió en una noche para recordar, en la que descubrí que si alguna vez me marcho a la isla de los famosos…yo moriré de hambre y frío y ella sobrevivirá y campará a sus anchas como si de una heroína de la jungla se tratase (claro, que yo la provocaría hasta que me alimentase, que para algo tengo este cuerpo serrano!!!).
Mentiría si dijese que no disfruté. Disfruté observándola, disfruté viendo cómo hacía fuego en mi chimenea, cómo poco a poco consiguió que pasáramos de un frío glaciar a un calor más que acogedor. Cuando menos lo esperaba, empezó a hacer la cena con una parrilla y unos cuantos trozos de carne. Una cena deliciosa, por cierto. La última noche de sábado del 2007 transcurrió junto al fuego y bajo unas cuantas mantas.
El último fin de semana del 2007, me ha hecho olvidar todo lo malo que trajo ese año consigo y ha augurado un gran 2008.
Adiós, 2007. Márchate ya y déjame empezar este 2008 con ganas, con alegría y con mucho humor. Olvídate de que alguna vez coincidimos, porque ya has hecho bastante.
Algo me dice que 2008 también traerá cambios, pero a mejor. El año pasado lo empecé triste y este lo empiezo optimista, que no es poco. Por fin se fue y empiezo año nuevo!!!
Espero que lo celebréis con mucho amor y salud.
Feliz año a tod@s!!!
Tras varias horas de camino y casi la mitad de él con una niebla insufrible, las dos deseábamos llegar cuanto antes a nuestro destino. Una vez dentro de la casa, aliviadas y algo cansadas, decidimos encender la calefacción y disponernos a hacer la cena que tan merecida teníamos, pero…no, no, nooo!!! La luz se fue varias veces y sólo conseguíamos mantenerla si apagábamos la caldera…y la cocina!! De lo contrario, estaríamos completamente a oscuras…
Lo que al principio se presentaba (al menos para mí) como un caos, se convirtió en una noche para recordar, en la que descubrí que si alguna vez me marcho a la isla de los famosos…yo moriré de hambre y frío y ella sobrevivirá y campará a sus anchas como si de una heroína de la jungla se tratase (claro, que yo la provocaría hasta que me alimentase, que para algo tengo este cuerpo serrano!!!).
Mentiría si dijese que no disfruté. Disfruté observándola, disfruté viendo cómo hacía fuego en mi chimenea, cómo poco a poco consiguió que pasáramos de un frío glaciar a un calor más que acogedor. Cuando menos lo esperaba, empezó a hacer la cena con una parrilla y unos cuantos trozos de carne. Una cena deliciosa, por cierto. La última noche de sábado del 2007 transcurrió junto al fuego y bajo unas cuantas mantas.
El último fin de semana del 2007, me ha hecho olvidar todo lo malo que trajo ese año consigo y ha augurado un gran 2008.
Adiós, 2007. Márchate ya y déjame empezar este 2008 con ganas, con alegría y con mucho humor. Olvídate de que alguna vez coincidimos, porque ya has hecho bastante.
Algo me dice que 2008 también traerá cambios, pero a mejor. El año pasado lo empecé triste y este lo empiezo optimista, que no es poco. Por fin se fue y empiezo año nuevo!!!
Espero que lo celebréis con mucho amor y salud.
Feliz año a tod@s!!!
jueves, 20 de diciembre de 2007
Las lesbianas van a lo que van
Las lesbianas van a lo que van. Sí, odio decir esto pero es que es la única realidad. Me atrevería a decir incluso que el 99% de lesbianas sólo están interesadas en emparejarse y/o follar como descosidas con cualquier bicho sáfico viviente que les guste un poco (un poco, sí, mientras tenga tetas, vale).
Hace unos meses conocí a una chica. Yo, por aquellos momentos, estaba feliz de la vida con alguien y aunque noté cierto tiramiento de tejos (lo noté yo y las otras cien bolleras que me acompañaban aquella noche: les pasó lo mismo), pasé del tema. No me interesaba e indirectamente se lo hice saber. En fin, que hace unas semanas decidí quedar con ella por eso de conocer gente nueva y salir un poco de mi rutina existencial. Y eso hicimos. Charlamos, reímos y comimos en un sitio con encanto. Estuvo varios días enviándome sms “demasiado” cariñosos (aunque en la comida juró y perjuró que sólo le interesaba mi amistad ya que traté de dejar bastante claro que paso olímpicamente de polvos de una noche) y yo intenté seguir el rollo pero sin caer en esos jueguecitos tan absurdos. Hasta aquí, queridos lectores, pensaréis: “¿No hay nada de malo, no?” Y no, no lo habría si no fuera porque he vuelto a reencontrarme con aquella que me tenía feliz de la vida y he vuelto a caer alegremente en sus redes. Se lo dije a la que juraba y perjuraba buscar sólo mi amistad y desde entonces…puf!!! Se ha desvanecido. Parece ser que mis conversaciones ya no son interesantes y ya no le apetece quedar con alguien que mantiene una relación. ¿Casualidad? Evidentemente, no. Deduzco que alguien con pareja pero que necesita relacionarse con personas nuevas no interesa al personal, ya que hay menos probabilidades de llevártela a la cama… Me consuela pensar que esta clase de gente acaba manteniendo relaciones superficiales con todo el mundo y que nunca llegan a tener una amistad de verdad sin sexo de por medio. Lo curioso es que este tipo de gente aún teniendo pareja, sigue intentando meterse entre tus piernas igualmente…. ¿Es que las personas normales somos una especie en extinción?
No me gustan las aventuras cuando se tiene una relación, me encanta vivir en pareja y no necesito acostarme con nadie más que no sea ella, si estoy soltera, vivo felizmente con mis amigos/as y aunque (como todo el mundo) me encanta el sexo, puedo vivir sin él sin ligarme a la primera que pasa… ¿es que esto ya no se lleva?
Sinceramente, me importa un pito.
Yo seguiré relacionándome con gente que merezca la pena, que no piense con sus partes blandas y que sepa diferenciar entre AMISTAD, SEXO DE UNA NOCHE y PAREJA.
Qué le vamos a hacer, me sigue cabreando tanta hipocresía…
Hace unos meses conocí a una chica. Yo, por aquellos momentos, estaba feliz de la vida con alguien y aunque noté cierto tiramiento de tejos (lo noté yo y las otras cien bolleras que me acompañaban aquella noche: les pasó lo mismo), pasé del tema. No me interesaba e indirectamente se lo hice saber. En fin, que hace unas semanas decidí quedar con ella por eso de conocer gente nueva y salir un poco de mi rutina existencial. Y eso hicimos. Charlamos, reímos y comimos en un sitio con encanto. Estuvo varios días enviándome sms “demasiado” cariñosos (aunque en la comida juró y perjuró que sólo le interesaba mi amistad ya que traté de dejar bastante claro que paso olímpicamente de polvos de una noche) y yo intenté seguir el rollo pero sin caer en esos jueguecitos tan absurdos. Hasta aquí, queridos lectores, pensaréis: “¿No hay nada de malo, no?” Y no, no lo habría si no fuera porque he vuelto a reencontrarme con aquella que me tenía feliz de la vida y he vuelto a caer alegremente en sus redes. Se lo dije a la que juraba y perjuraba buscar sólo mi amistad y desde entonces…puf!!! Se ha desvanecido. Parece ser que mis conversaciones ya no son interesantes y ya no le apetece quedar con alguien que mantiene una relación. ¿Casualidad? Evidentemente, no. Deduzco que alguien con pareja pero que necesita relacionarse con personas nuevas no interesa al personal, ya que hay menos probabilidades de llevártela a la cama… Me consuela pensar que esta clase de gente acaba manteniendo relaciones superficiales con todo el mundo y que nunca llegan a tener una amistad de verdad sin sexo de por medio. Lo curioso es que este tipo de gente aún teniendo pareja, sigue intentando meterse entre tus piernas igualmente…. ¿Es que las personas normales somos una especie en extinción?
No me gustan las aventuras cuando se tiene una relación, me encanta vivir en pareja y no necesito acostarme con nadie más que no sea ella, si estoy soltera, vivo felizmente con mis amigos/as y aunque (como todo el mundo) me encanta el sexo, puedo vivir sin él sin ligarme a la primera que pasa… ¿es que esto ya no se lleva?
Sinceramente, me importa un pito.
Yo seguiré relacionándome con gente que merezca la pena, que no piense con sus partes blandas y que sepa diferenciar entre AMISTAD, SEXO DE UNA NOCHE y PAREJA.
Qué le vamos a hacer, me sigue cabreando tanta hipocresía…
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Sueños de infancia
Cuando era un comino, mi sueño era el de ejercer dos profesiones a la vez. Las dos eran emocionantes, llenas de riesgos, me harían sentir realizada e importante... Luego pasé por varias fases de quiero ser tal o cual, pero nunca me sentí tan feliz como la época en la que tenía clarísimo a qué me iba a dedicar el resto de mis días. Mi familia nunca se lo tomó en serio, quién sabe hasta dónde podría haber llegado con su apoyo....quería ser policía-cantante. Sí, sí, policía de día y cantante de noche, tenía todo planeadísimo. Sería una súper policía que acabaría con el mal en el mundo (como Catwoman pero sin disfraz) y por la noche (cual Superman en su cabina) me encerraría en mi camerino para convertirme en una supersinger (Madonna a mi lado, una pardilla). Maravilloso, verdad?
Coleccionaba pistolas a mansalva y mi madre ya no sabía qué hacer. Todas las tardes salíamos a dar un paseo y siempre conseguía un nuevo fusil: pistola con pistones, sin pistones, escopetas, dianas para tirar al blanco… Cuando hice la comunión, mi madre me propuso regalarme algo a cambio de hacerme los agujeros de las orejas para llevar pendientes y estar monísima (y repollo) de la muerte. Acepté, por supuesto y ¿qué pedí? Adivinad... Aunque nadie lo crea, no era una pistola cualquiera, parecía tan real que yo iba por la calle emocionada disparando a los transeúntes cuando caía la noche y sintiéndome poderosa e invencible. De hecho todavía la conservo en un cajón. ¡Qué tiempos aquellos!
Y claro, cómo iba a ser una cantante de éxito sin ensayar antes? Alternaba mis prácticas de tiro con cánticos por la casa. Tuve varias guitarras, pero la mejor fue una “eléctrica” que tenía dibujado a Michael Jackson en la misma postura que su portada de Thriller y le llamaban “Patty Albaico”. Lógico, no fueran a acusarles de robar su imagen. Unas navidades, mi vecino de enfrente me prestó su micrófono y di varios conciertos en cada habitación de mi casa. Las únicas que me escuchaban atentamente eran mi abuela y mi madre. Mis hermanos y mi padre pasaban de mí sin pudor alguno. ¡Qué público más desagradecido!
Espero recuperarme algún día de mi fracaso como cantante enfundada en uniforme de policía...
Coleccionaba pistolas a mansalva y mi madre ya no sabía qué hacer. Todas las tardes salíamos a dar un paseo y siempre conseguía un nuevo fusil: pistola con pistones, sin pistones, escopetas, dianas para tirar al blanco… Cuando hice la comunión, mi madre me propuso regalarme algo a cambio de hacerme los agujeros de las orejas para llevar pendientes y estar monísima (y repollo) de la muerte. Acepté, por supuesto y ¿qué pedí? Adivinad... Aunque nadie lo crea, no era una pistola cualquiera, parecía tan real que yo iba por la calle emocionada disparando a los transeúntes cuando caía la noche y sintiéndome poderosa e invencible. De hecho todavía la conservo en un cajón. ¡Qué tiempos aquellos!
Y claro, cómo iba a ser una cantante de éxito sin ensayar antes? Alternaba mis prácticas de tiro con cánticos por la casa. Tuve varias guitarras, pero la mejor fue una “eléctrica” que tenía dibujado a Michael Jackson en la misma postura que su portada de Thriller y le llamaban “Patty Albaico”. Lógico, no fueran a acusarles de robar su imagen. Unas navidades, mi vecino de enfrente me prestó su micrófono y di varios conciertos en cada habitación de mi casa. Las únicas que me escuchaban atentamente eran mi abuela y mi madre. Mis hermanos y mi padre pasaban de mí sin pudor alguno. ¡Qué público más desagradecido!
Espero recuperarme algún día de mi fracaso como cantante enfundada en uniforme de policía...
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