Cuando era un comino, mi sueño era el de ejercer dos profesiones a la vez. Las dos eran emocionantes, llenas de riesgos, me harían sentir realizada e importante... Luego pasé por varias fases de quiero ser tal o cual, pero nunca me sentí tan feliz como la época en la que tenía clarísimo a qué me iba a dedicar el resto de mis días. Mi familia nunca se lo tomó en serio, quién sabe hasta dónde podría haber llegado con su apoyo....quería ser policía-cantante. Sí, sí, policía de día y cantante de noche, tenía todo planeadísimo. Sería una súper policía que acabaría con el mal en el mundo (como Catwoman pero sin disfraz) y por la noche (cual Superman en su cabina) me encerraría en mi camerino para convertirme en una supersinger (Madonna a mi lado, una pardilla). Maravilloso, verdad?
Coleccionaba pistolas a mansalva y mi madre ya no sabía qué hacer. Todas las tardes salíamos a dar un paseo y siempre conseguía un nuevo fusil: pistola con pistones, sin pistones, escopetas, dianas para tirar al blanco… Cuando hice la comunión, mi madre me propuso regalarme algo a cambio de hacerme los agujeros de las orejas para llevar pendientes y estar monísima (y repollo) de la muerte. Acepté, por supuesto y ¿qué pedí? Adivinad... Aunque nadie lo crea, no era una pistola cualquiera, parecía tan real que yo iba por la calle emocionada disparando a los transeúntes cuando caía la noche y sintiéndome poderosa e invencible. De hecho todavía la conservo en un cajón. ¡Qué tiempos aquellos!
Y claro, cómo iba a ser una cantante de éxito sin ensayar antes? Alternaba mis prácticas de tiro con cánticos por la casa. Tuve varias guitarras, pero la mejor fue una “eléctrica” que tenía dibujado a Michael Jackson en la misma postura que su portada de Thriller y le llamaban “Patty Albaico”. Lógico, no fueran a acusarles de robar su imagen. Unas navidades, mi vecino de enfrente me prestó su micrófono y di varios conciertos en cada habitación de mi casa. Las únicas que me escuchaban atentamente eran mi abuela y mi madre. Mis hermanos y mi padre pasaban de mí sin pudor alguno. ¡Qué público más desagradecido!
Espero recuperarme algún día de mi fracaso como cantante enfundada en uniforme de policía...
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

4 comentarios:
Copsinger, habría sido la leche. Aún estás a tiempo, jajajaaj
www.lacoctelera.com/mariliendre
Copsinger????? Copsinger????
jajajajjajaja, hija mía, no me extraña que te ganes la vida escribiendo!!!
Prometo darte una entrada vip cuando saque mis grandes éxitos ;)
Joba, yo de pequeño quería ser taxista y leñador. Per no iba por la calle haciendo que mataba a gente.
Ains...
eso de ver a un/a poli con su porra cual micro tiene su aquel... mira qué marcha tenía el de los village people o George Michael en el video de Outside...
saludos!
Publicar un comentario