Este año me ha sacado de mi vida a empujones, le ha dado la vuelta a mi existencia y me ha puesto entre la espada y la pared, clavándome la espada, varias veces. En algunas ocasiones no sientes el dolor hasta que el calor de la sangre empieza a recorrer tu cuerpo y entonces te das cuenta de que tienes que curarte, aunque eres consciente de que la cicatriz dejará una marca visible a los ojos de cualquiera que se acerque un poquito a mirarte.
Así que te das a los remiendos, remiendos inútiles que sólo calientan tu cama pero no tu alma, remiendos que parecen ser más fuertes de lo que luego resultan ser, parches reutilizados una y otra vez que siempre están dispuestos a tapar tu hemorragia emocional... Pero un día te levantas y te das cuenta de que sin tu voluntad, nada de eso es efectivo. Te das cuenta de que las transiciones son necesarias, que has descubierto un mundo nuevo aunque las heridas sean viejas conocidas y que tienes que tomar decisiones, salir de tu encierro y arriesgar.
Yo he decidido apostar por mí. Es hora de seguir, sola o acompañada. Necesito salir de este agujero del todo. Poco a poco han ido tirando de mí y ahora creo que la salida triunfal he de hacerla por mí misma para completar el círculo. Necesito hacerlo para volver a sentirme dueña de mi vida y dejar de depender de los demás. Estoy más fuerte de lo que pensaba en un principio, me veo muy capaz de continuar sin arrastrar los pies, sino con paso firme.
Aún queda mes y medio para que el 2007 termine. Para mí, este año y todo lo que ha traído consigo, termina hoy.
domingo, 11 de noviembre de 2007
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2 comentarios:
A vivir que la vida son tres días,mona!!! Para cuándo una nochecita como la de hace un par de semanas? ;-)
Pero bueno, pues si que nos hemos despertado hoy contentas...si necesitas que te anime...
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